Dos rumanos condenados por ataque a periodista iraní
El trasfondo
Pouria Zeraati trabaja para Iran International, un canal crítico con el régimen iraní. Antes del ataque, su foto apareció en carteles en Teherán con la frase "Se busca. Vivo o muerto". El periodista ya había recibido amenazas, al igual que su familia.
La jueza Bobbie Cheema-Grubb afirmó que la evidencia apunta "abrumadoramente" a que el ataque benefició a una potencia extranjera: Irán.
Los números que importan
- George Stana, de 25 años, recibió 12 años de prisión.
- Nandito Badea, de 21 años, fue condenado a 8 años.
- Ambos fueron declarados culpables de herir con intención de causar daño grave.
- Zeraati sufrió tres puñaladas en la pierna y requirió atención médica de urgencia.
El ataque fue planeado durante al menos un año. Según la fiscalía, los dos condenados y un tercer hombre, David Andrei (aún en Rumanía y sin juicio), realizaron ocho visitas a la propiedad de la víctima en cinco fechas distintas.
Entre líneas
La jueza concluyó que Stana sabía (o debía saber) que actuaba para Irán. Sin embargo, no quedó demostrado que Badea tuviera ese conocimiento, lo que explica la diferencia en las penas.
El tercer implicado, Andrei, permanece en Rumanía y no fue juzgado. La sentencia no aclara si el Reino Unido solicitará su extradición.
Lo que dicen
La ministra de Seguridad, Angela Eagle, calificó el ataque de "abominable" y afirmó que las condenas envían un mensaje claro: cualquiera que actúe para un Estado extranjero cometiendo delitos en el Reino Unido será identificado, perseguido y castigado.
Zeraati, por su parte, dijo sentirse "asustado y ansioso" y se mudó al extranjero por temor a represalias. No obstante, volvió a trabajar al mes siguiente, declarando que "el espectáculo debe continuar".
Qué sigue
La sentencia cierra el proceso penal contra Stana y Badea, pero deja abierta la situación de David Andrei, el tercer implicado. Además, el caso refuerza la postura del gobierno británico frente a las amenazas iraníes contra disidentes en su territorio. Eagle prometió que el Reino Unido seguirá exigiendo cuentas al régimen iraní.