El estado de las cosas
La adquisición estaba prevista originalmente para el 30 de junio, pero se retrasó por las revisiones regulatorias. Ahora EA espera cerrar el trato al término de la negociación bursátil del 4 de agosto, sujeta aún a condiciones finales habituales.
- La empresa será liderada por el CEO Andrew Wilson y mantendrá su sede en Redwood City, California.
- EA reportó ingresos de 7.500 millones de dólares el año pasado.
- La compra se financia principalmente con deuda que se pagará con los ingresos futuros de la compañía.
Por qué importa
Este movimiento coloca a uno de los mayores editores de videojuegos bajo control de capital externo y de un fondo soberano saudí. La operación se da en un momento en que la industria se reestructura: EA realizó despidos, canceló proyectos y puso en pausa la franquicia Need for Speed. Sin embargo, el éxito reciente de Battlefield 6 le dio un respiro financiero.
Entre líneas
El acuerdo fue aprobado por la Comisión Europea, la Reserva Federal de EE.UU. y los accionistas de EA, a pesar de la oposición del sindicato de videojuegos estadounidense y de críticas de organizaciones de derechos humanos. Affinity Partners, liderada por Jared Kushner, también ha sido señalada por vínculos políticos, y Arabia Saudita enfrenta acusaciones de usar inversiones en entretenimiento para desviar la atención de su historial de abusos.
La deuda usada para la compra genera presión sobre EA para mantener altos ingresos. Sus ejecutivos han señalado a la inteligencia artificial generativa como una herramienta clave para lograrlo.
Qué sigue
El cierre formal se dará en menos de una semana, siempre que se cumplan los últimos requisitos contractuales. A partir de ahí, EA dejará de cotizar en bolsa y operará como empresa privada bajo la estructura de propiedad actual. Queda por ver cómo cambiarán sus estrategias de largo plazo sin la presión trimestral de los mercados públicos.