Por qué importa

El crecimiento se concentró en sectores específicos, no en una demanda interna generalizada. El consumo personal, que representa cerca del 70% del PIB, cayó respecto al trimestre anterior y a la estimación previa. La inversión empresarial, en cambio, se disparó.

  • La inversión total creció 7,9% anualizado.
  • Las exportaciones subieron 10,9%.
  • El gasto del gobierno federal aumentó 9,4%, impulsado por defensa (2,1% frente a una caída de 10,7% en el trimestre previo).
  • La inversión en vivienda cayó 7,8%, su quinto retroceso consecutivo.

El dato clave

El auge de la inteligencia artificial explica gran parte del dinamismo. La inversión en equipos de procesamiento de información saltó 39,9% anualizado, y los centros de datos crecieron cerca de 14%, aportando 0,8 puntos porcentuales al PIB. Analistas de RBC Capital Markets advierten que este ritmo no es sostenible.

Entre líneas

El BEA también publicó los datos de ingreso y gasto de mayo. El ingreso personal subió 0,7%, ayudado por pagos agrícolas del Programa de Alivio por Desastres del USDA. El gasto en consumo nominal creció 0,7%, pero en términos reales apenas 0,3%. La tasa de ahorro personal cayó a 3,0%, lo que sugiere que los hogares están usando sus ahorros para mantener el consumo ante precios más altos.

Lo que sigue

El conflicto con Irán sigue presionando los precios de la gasolina y otros combustibles, que fueron de los rubros con mayor aumento en mayo. Analistas como Heather Long (Navy Federal Credit Union) señalan que la clave es cuánto alivio traerán las conversaciones de paz en curso. El segundo trimestre mostrará si el consumo se recupera o si la desaceleración se profundiza.