Por qué importa
España consolida su posición como una de las grandes economías de la eurozona que más crece, pero la inflación repunta justo en pleno verano. La combinación de crecimiento doméstico y tensiones de precios obliga a observar si el Banco Central Europeo ajustará su política monetaria.
El dato clave
- PIB trimestral: +0,7% (vs +0,6% en el primer trimestre).
- PIB interanual: +2,7% (igual que el trimestre anterior).
- Inflación general (julio): 3,5% interanual (máximo desde mayo de 2024).
- Inflación subyacente: 3,0% (una décima más que en junio).
- Crecimiento acumulado (carry over): 2,2% para 2026 (Gobierno prevé 2,6% anual).
Entre líneas
El motor principal fue la demanda interna. El consumo de los hogares subió un 0,7%, la inversión un 0,4% y el gasto público un 0,3%. Las exportaciones también crecieron un 0,8%, pero la demanda externa apenas aportó 0,1 puntos al PIB trimestral, lo que refleja una economía muy dependiente del mercado doméstico.
La creación de empleo (paro por debajo del 10%) y la llegada de inmigrantes alimentan el consumo, pero ese mismo dinamismo presiona los precios. El INE atribuye la subida del IPC al fin de la rebaja del IVA en combustibles y al encarecimiento de la electricidad.
La otra cara
Mientras el Gobierno celebra el crecimiento, la aceleración inflacionaria golpea a los consumidores en semanas clave de vacaciones. La inflación subyacente también repunta, lo que sugiere que las tensiones no se limitan a la energía. España crece, pero pierde competitividad si los precios siguen al alza.
Qué sigue
Con un crecimiento acumulado del 2,2% al cierre del primer semestre, el objetivo oficial del 2,6% para todo el año parece alcanzable si la economía no frena en la segunda mitad del año. La atención ahora está en la evolución de los precios energéticos y en si el BCE reaccionará con nuevas subidas de tipos.