Por qué importa
La acusación de Bogotá pone sobre la mesa un principio básico de las relaciones internacionales: la no intervención en asuntos internos. Pero más allá de la diplomacia, este episodio revela:
- El peso del comercio bilateral – Ecuador impuso aranceles progresivos desde enero, que llegaron hasta el 100%, por supuesta falta de control colombiano en la frontera. Colombia respondió con medidas similares y cortó ventas de energía.
- La lucha por la narrativa electoral – Noboa trató a De la Espriella como un “gobierno en espera”, mientras que el presidente saliente Gustavo Petro denunció un intento de impulsar a la extrema derecha desde el exterior.
El trasfondo
La disputa arancelaria empezó en enero, cuando Noboa acusó a Colombia de no asegurar la frontera compartida, punto clave para el tránsito de cocaína hacia Ecuador. La medida escaló hasta un arancel del 100%, y ambas naciones se aplicaron gravámenes recíprocos.
El viernes, tras hablar con De la Espriella —candidato de centroderecha que figura entre los favoritos—, Noboa anunció la eliminación de la tasa de seguridad a partir del 1 de junio. Colombia respondió que esa decisión no era un gesto de buena voluntad, sino el cumplimiento de una resolución de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) que ordenaba suprimir los gravámenes.
Lo que no se dice
Noboa no aclaró si mantendría la eliminación de aranceles en caso de que gane el oficialista Iván Cepeda. Esa ambigüedad alimenta las sospechas de que el anuncio buscaba beneficiar a un candidato específico. Por su parte, el gobierno colombiano sostiene que la medida ya era obligatoria por el fallo de la CAN, y que Noboa la presentó de forma engañosa.
Qué sigue
Los colombianos votan este domingo. Si ningún candidato supera el 50% de los votos, un balotaje está programado para el 21 de junio. La reacción de Quito dependerá de quién gane: una victoria de De la Espriella podría normalizar la relación bilateral; un triunfo de Cepeda probablemente mantendría la tensión.
Mientras tanto, el comercio bilateral sigue afectado por los aranceles que aún están vigentes hasta el 1 de junio, sin garantías de que la tregua comercial sea permanente.