EE. UU. flexibiliza controles financieros a Venezuela por terremotos
InfobaePor qué importa
La medida busca destrabar el flujo de recursos hacia un país que necesita reconstruirse después de dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5. El Banco Mundial estimó la semana pasada que los daños ascienden a 19.600 millones de dólares y que la recuperación económica podría demorar una década.
Según el balance oficial, 5.546 personas murieron. La ONU calculó que los desaparecidos podrían llegar a 50.000, y más de 23.000 personas viven en refugios improvisados tras perder sus hogares.
El estado de las cosas
FinCEN aclaró que no tomará acciones de cumplimiento contra entidades financieras que presten servicios autorizados en Venezuela, siempre que cumplan con ciertas condiciones:
- Mantener programas de prevención de lavado de dinero.
- Hacer "esfuerzos razonables" para evitar transacciones ilegales.
- No haber recibido sanciones graves en los últimos 24 meses.
- Seguir respetando todas las sanciones aún vigentes de la OFAC.
La protección no cubre violaciones deliberadas o intencionales. El Tesoro subrayó que la flexibilización es limitada: no modifica las restricciones de OFAC ni exonera a los bancos de sus obligaciones generales.
Entre líneas
La decisión llega en un momento en que la ayuda humanitaria se topa con trabas logísticas y burocráticas. Aunque la comunidad internacional ha autorizado donaciones, los bancos estadounidenses dudaban en mover dinero a Venezuela por miedo a infringir normas antilavado, incluso en operaciones permitidas. Esta declaración de política les da un margen de seguridad jurídica, pero no resuelve otros problemas como la destrucción de infraestructura o la falta de electricidad en amplias zonas del país.
Qué sigue
El periodo de vigencia se extiende solo seis meses. Si la reconstrucción avanza más lento de lo previsto, el gobierno estadounidense podría extenderlo, pero por ahora la medida es temporal. Las instituciones financieras deben reportar operaciones sospechosas y mantener registros, por lo que la supervisión no desaparece: solo se relaja la amenaza de multas por errores de cumplimiento en transacciones autorizadas.