Las exenciones clave
Aunque el arancel cubre miles de productos —azúcar, maquinaria agrícola, vestuario, acero, papel—, varias exportaciones brasileñas quedaron fuera. Entre las exenciones:
- Carne de res
- Café
- Jugo de naranja
- Productos energéticos (petróleo, gas)
- Aeronaves y piezas de aviones
- Minerales de tierras raras
Estas exclusiones benefician a sectores que han encarecido para el consumidor estadounidense: el precio de la carne de res subió 11,8% interanual y el café un 12%.
La respuesta de Brasil
El gobierno de Lula calificó la decisión como “un hito lamentable” y anunció tres líneas de acción:
- Activar la Ley de Reciprocidad Económica para imponer gravámenes equivalentes a productos de EE.UU.
- Llevar el caso al mecanismo de solución de controversias de la OMC.
- Denunciar la “participación de la familia Bolsonaro” en la medida, en plena campaña electoral de octubre.
Entre líneas
El momento político no es casual. Brasil enfrenta elecciones generales en octubre y Trump mantiene vínculos públicos con el expresidente Jair Bolsonaro, rival de Lula. El secretario de Estado Marco Rubio responsabilizó directamente a Lula por el fracaso de las negociaciones, afirmando que “antepuso su propio ego”.
A pesar de la tensión, Washington dejó abierta la puerta a nuevas conversaciones. El representante comercial Jamieson Greer dijo que la Casa Blanca sigue dispuesta a negociar cambios en las prácticas identificadas.
Lo que viene después
El arancel entra en vigor en seis días. Brasil debe definir qué productos estadounidenses gravará bajo su ley de reciprocidad. Mientras tanto, el nuevo programa arancelario de Trump —que incluye investigaciones abiertas contra China, la Unión Europea, India y otros— podría generar más disputas comerciales en los próximos meses.