El panorama general

El acuerdo es un memorando de entendimiento que aún debe ser aprobado por Donald Trump y las autoridades iraníes en Teherán. Trump anunció que tomará una decisión final este viernes en la Sala de Crisis de la Casa Blanca.

Ambas partes confirman que existe un preacuerdo, pero describen su contenido de forma opuesta. Irán acusa a Trump de mezclar "verdades y falsedades" para presentar una "victoria ficticia".

Lo que está en juego

  • Estrecho de Ormuz: El acuerdo exigiría a Irán retirar todas las minas en 30 días y permitir el tránsito marítimo sin restricciones ni peajes. A cambio, EE.UU. levantaría su bloqueo naval.
  • Programa nuclear: Irán debería comprometerse a no buscar armas nucleares y entregar su uranio altamente enriquecido, uno de los puntos más conflictivos.
  • Precio del petróleo: El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que el costo del crudo podría "bajar muy rápido" si se concreta el acuerdo.

Entre líneas

Las versiones contradictorias revelan la profunda desconfianza entre ambos países. Mientras fuentes estadounidenses presentan el pacto como cerrado, Irán insiste en que el texto no está terminado y que cualquier acuerdo debe ser comunicado a Pakistán, que actúa como mediador.

Además, la tregua sigue siendo frágil: apenas un día antes del anuncio hubo intercambio de drones y misiles, y Kuwait interceptó proyectiles iraníes.

Los números que importan

  • El estrecho de Ormuz manejaba antes de la guerra más de 100 barcos comerciales al día. Hoy solo pasan unos 24.
  • Los precios del petróleo ya comenzaron a bajar ante la expectativa del acuerdo.
  • El alto el fuego actual data de abril; la guerra estalló hace tres meses.

Qué sigue

Trump revisará el borrador y podría firmarlo o rechazarlo este mismo viernes. Bessent advirtió que el presidente "no va a aceptar un mal acuerdo" y que hay "varias líneas rojas". Mientras tanto, EE.UU. mantiene la presión financiera y militar sobre Irán, incluyendo el bloqueo naval y restricciones a aerolíneas iraníes.