El trasfondo
El FBI identificó a los grupos como UNC5792 y UNC4221. El primero opera bajo la Guardia de Fronteras del Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso. El segundo trabaja para la inteligencia militar rusa.
La campaña de phishing comenzó en marzo de 2026. Los atacantes envían mensajes que simulan ser comunicaciones oficiales de soporte de Signal o WhatsApp. Piden a los usuarios que hagan clic en un enlace o compartan códigos de verificación.
Lo que cambia
La semana pasada, el FBI y la CISA actualizaron su advertencia inicial con nuevas tácticas observadas. Los hackers ahora también roban las claves de recuperación de respaldo de Signal.
El método funciona así:
- El atacante se hace pasar por un agente de soporte de Signal.
- Informa a la víctima sobre un proceso obligatorio de verificación en dos pasos.
- Solicita que la víctima cree una copia de seguridad y envíe la clave de recuperación.
- Con esa clave, el atacante accede a todas las conversaciones anteriores de la cuenta.
Signal tiene una protección que impide que dispositivos vinculados lean mensajes previos. Esta técnica evade esa barrera.
Los números que importan
- Miles de cuentas comprometidas hasta ahora.
- Los blancos incluyen: funcionarios actuales y anteriores del gobierno de EE.UU., personal militar, figuras políticas y periodistas.
- La recompensa máxima es de $10 millones.
Lo que busca EE.UU.
El gobierno estadounidense pide información específica sobre UNC5792 y UNC4221:
- Nombres, ubicaciones y biografías de los hackers y su personal de apoyo.
- Vínculos con servicios de inteligencia rusos, contratistas y proveedores externos.
- Infraestructura operativa: dominios, servidores, herramientas de software.
- Fuentes de financiamiento, cuentas bancarias y relaciones financieras.
- Carteras de criptomonedas y transacciones en blockchain.
La reacción inmediata
El FBI y la CISA emitieron una alerta conjunta la semana pasada detallando la evolución de la campaña. Las autoridades enfatizaron que las plataformas de mensajería no son inherentemente inseguras, sino que los atacantes explotan el factor humano mediante engaños.