Por qué importa
La expansión de la infraestructura de IA está chocando directamente con los compromisos climáticos de las grandes tecnológicas. Microsoft admite que las soluciones de sostenibilidad "no escalan lo suficientemente rápido" para equiparar la demanda de energía, agua y materiales que exigen los nuevos centros de datos.
El estado de las cosas
- Las emisiones pasaron de 13 millones de toneladas de CO₂ equivalente en 2020 a 20 millones en 2025.
- Sin las iniciativas de reducción ya implementadas, el total habría llegado a 34 millones de toneladas.
- El 13% de las emisiones actuales provienen del alcance 2 (energía comprada), una parte creciente que antes era menor.
El dato clave
Microsoft dejó de comprar certificados de energía renovable "no adicionales" en febrero de 2025. Esa decisión aumentó sus emisiones reportadas a corto plazo, pero la compañía sostiene que le permite enfocarse en agregar electricidad libre de carbono directamente a las redes donde opera.
Entre líneas
El informe admite que, aunque la IA puede traer beneficios ambientales y económicos, la construcción de su infraestructura física está superando la capacidad de las soluciones sostenibles disponibles. La empresa insiste en que no bajará sus ambiciones climáticas, pero los números muestran una tendencia opuesta a la meta de 2030.
Qué sigue
A Microsoft le quedan cuatro años para revertir la curva y cumplir su objetivo de eliminar más carbono del que genera. La compañía no ha respondido aún cómo planea lograrlo ante el crecimiento acelerado de sus centros de datos.