Cómo llegamos aquí

Según los documentos judiciales, el padre dejó al niño a las 8:35 de la mañana. Poco después recibió una llamada del centro informándole que su hijo se había caído, pero que ya estaba tranquilo y no era necesario retirarlo. Quince minutos más tarde, una segunda llamada le pidió que acudiera porque no lograban consolar al menor.

Al llegar, el padre encontró al niño con severos hematomas en el rostro, el ojo inflamado y la boca hinchada. En casa, el niño presentó somnolencia extrema, letargo e irritabilidad, por lo que fue trasladado al Hospital de Torrance, donde los médicos diagnosticaron una lesión cerebral traumática.

El dato clave

Las imágenes de seguridad —incluidas como evidencia en la demanda— muestran una secuencia distinta a la versión inicial:

  • La trabajadora levanta al niño por los brazos por encima de su cabeza.
  • El menor queda suspendido a una altura cercana a los dos metros.
  • La empleada pierde el control y ambos caen al suelo.
  • El niño se golpea la cabeza y llora desconsoladamente frente a otros adultos.

Inicialmente, una trabajadora había dicho que la caída fue desde unos 45 centímetros. La disparidad entre esa versión y lo captado en el video motivó a la familia a solicitar las grabaciones.

Lo que dicen

La demanda sostiene que el niño sigue experimentando síntomas derivados de la lesión cerebral, incluida la pérdida de audición. Los padres acusan al centro de negligencia y reclaman una indemnización. El establecimiento no ha emitido una declaración pública hasta el momento.

Qué sigue

El caso avanza en los tribunales de California. Los abogados de la familia buscan que el video completo sea presentado como prueba, mientras que la defensa del centro aún no ha respondido formalmente a las acusaciones.