Encuesta muestra que el calor extremo altera la vida diaria
Al JazeeraLos números que importan
El sondeo, realizado a 1165 adultos a finales de julio, encontró estos incrementos en quienes dicen sufrir un "impacto mayor" del calor extremo:
- Actividades al aire libre: 30% en 2025 frente a 21% en 2024.
- Planes de viaje y vacaciones: 15% frente a 8%.
- Sueño, rutinas de ejercicio y traslados: también aumentaron, aunque no se detallan cifras exactas.
Además, un 66% de los encuestados cree que el cambio climático está ocurriendo, una baja desde el 73% registrado en septiembre de 2025.
Por qué importa
El calor extremo ya no es solo una noticia climática: está reconfigurando hábitos cotidianos. Personas como Elisa Bracamonte, una enfermera jubilada de 74 años en Tucson, Arizona, modifican sus horarios para evitar las altas temperaturas. "Tengo que levantarme a las 5 de la mañana para caminar antes de las 6, porque a las 7 ya estamos en los 80 grados", cuenta.
Este tipo de ajustes —adelantar paseos, cancelar reuniones al aire libre, gastar más en electricidad— se vuelven comunes en regiones golpeadas por domos de calor. El informe también vincula las temperaturas extremas con miles de muertes, incendios forestales, presión sobre infraestructura y pérdidas agrícolas.
Entre líneas
El descenso en la creencia sobre el cambio climático (de 73% a 66%) contrasta con el aumento en el impacto reportado. Esto sugiere que la experiencia directa del calor no necesariamente se traduce en aceptación de la ciencia climática. También aparece una brecha política: los demócratas son más propensos que los republicanos a señalar un "impacto mayor" del calor en cada aspecto consultado.
Lo que cambia
Las consecuencias del calor extremo obligan a personas y gobiernos a adaptarse. La encuesta indica que la vida diaria de los estadounidenses ya está cambiando, no en el futuro, sino ahora. Los datos de años recientes —2023, 2024 y 2025 entre los más calurosos— refuerzan que la tendencia no es pasajera.