Lo que dice
El presidente electo nombró a varios líderes criminales, entre ellos alias Chapolo, por quien se ofrece una recompensa de 200 millones de pesos. También mencionó a alias Eduardo (disidencias de Calarcá Córdoba), alias Ronald o Ratón (Clan del Golfo) y alias Tinejo, un recluso que extorsiona desde la cárcel de Valledupar.
- “Diez días para que se entreguen, de lo contrario, sabrán lo duro que muerde el tigre”, afirmó.
- Advirtió que “tienen las horas contadas” y que las Fuerzas Militares actuarán contra quienes no se sometan.
El contexto
El mensaje ocurrió en el séptimo “empalme regional” que De la Espriella realiza antes de asumir el poder el 7 de agosto. En estas reuniones, el presidente electo presenta proyectos y refuerza su postura de seguridad. La gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, opositora del gobierno de Gustavo Petro, lo recibió en la gobernación.
El ultimátum ratifica el abandono de la política de paz total, una de las críticas más frecuentes al actual Ejecutivo. De la Espriella ya ha dicho que su administración perseguirá a estos grupos en todo el país.
Entre líneas
Las amenazas concretas contra individuos señalados por delitos específicos (extorsión desde prisiones, control territorial en municipios como Chaparral y Rioblanco) muestran que el próximo gobierno busca un mensaje de “tolerancia cero” con plazos definidos. Sin embargo, no detalla los mecanismos legales ni operativos para ejecutar la entrega o la “baja” en ese margen.
Lo que sigue
Se espera que De la Espriella asuma el cargo el 7 de agosto, justo cuando se cumplan los diez días del ultimátum. Durante ese periodo, la presión sobre los grupos armados podría intensificarse, y las reacciones desde el crimen organizado marcarán la transición.