El estado de las cosas

El texto oficial confirma lo que ya se filtraba en borradores, pero con diferencias de redacción. Los puntos clave:

  • Fin de hostilidades: cese inmediato y permanente en todos los frentes, incluido Líbano. Ambas partes se comprometen a no iniciar guerras ni amenazarse mutuamente.
  • Desbloqueo naval: EE.UU. comienza a levantar el bloqueo inmediatamente y lo completará en 30 días. El tráfico de buques se reanudará "de inmediato", sujeto a desminado y remoción de obstáculos técnicos.
  • Negociación nuclear: Irán reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares. El desmantelamiento del programa atómico se discute en los próximos 60 días.
  • Alivio económico: Teherán accederá a US$300.000 millones en financiamiento y al levantamiento escalonado de sanciones, condicionado al cumplimiento iraní.

Entre líneas

El acuerdo es un mecanismo de contingencia, no un tratado de paz definitivo. Un alto funcionario estadounidense lo describió como "performance-based": si Irán mejora su comportamiento, recibe más alivio económico; si no, Trump ya advirtió que "volveremos a bombardear".

El memorando deja pendientes los temas más complejos –programa nuclear, retirada israelí de Líbano– para una ventana de apenas dos meses, un plazo mucho más corto que el del acuerdo nuclear de 2015.

Lo que dicen

Desde la Casa Blanca defienden que el texto es "una gran victoria para Estados Unidos" porque obliga a Irán a diluir uranio altamente enriquecido. Sin embargo, críticos señalan que Teherán obtiene beneficios inmediatos (acceso a petróleo y fondos) a cambio de promesas futuras.

El presidente Trump afirmó que el pacto "logra todo lo que nos propusimos, y mucho más", mientras Irán evalúa que los presidentes de ambos países estampen sus firmas el viernes en lugar de los delegados originales.