El estado de las cosas
El acuerdo, aún con detalles contradictorios entre ambas partes, incluye estos puntos clave:
- Cese inmediato y permanente de operaciones militares en todos los frentes, incluyendo Líbano.
- Reapertura del estrecho de Ormuz y levantamiento del bloqueo naval estadounidense.
- Liberación de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados (la mitad antes de iniciar negociaciones).
- Ventana de 60 días para negociar el programa nuclear, sanciones, reconstrucción y un mecanismo de seguimiento.
Lo que no se dice
Ambos bandos difunden versiones distintas sobre puntos sensibles. Donald Trump aseguró que Irán aceptó una moratoria de 20 años en el enriquecimiento de uranio, pero Teherán lo niega y dice que conservará sus reservas.
Israel quedó fuera del diálogo y sus ministros ya advirtieron que no se consideran vinculados por el acuerdo, especialmente en su ofensiva en Líbano, donde han muerto más de 3.700 personas desde marzo.
La reacción inmediata
Los mercados financieros respondieron con una caída en el precio del petróleo al abrir Asia. La Unión Europea apoyó el pacto y pidió su implementación "rápida y completa", así como la restauración de la libre navegación.
Pakistán, mediador del conflicto, confirmó la firma para el viernes en Ginebra.
El panorama general
El acuerdo pone fin a una guerra que comenzó con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, incluyendo la muerte del líder supremo ayatolá Jamenei. La tregua declarada en abril se había violado en repetidas ocasiones. Ahora queda por ver si Israel acepta el cese en Líbano y si las negociaciones nucleares logran avances concretos en los próximos 60 días.