El retroceso estuvo liderado por el sector público, que recortó 53.000 empleos, y por el comercio minorista y la hostelería; además, 264.000 personas salieron de la fuerza laboral, lo que redujo la participación al 61,4%.

El resultado reduce las probabilidades de que la Reserva Federal suba las tasas en septiembre, que cayeron al 46%, y debilita el discurso económico del presidente Trump a menos de tres meses de las elecciones de mitad de mandato.