El estado de las cosas

  • Quiénes: Un grupo de estudiantes de Solidaridad UC (movimiento político universitario) se manifestó en contra del paro.
  • Qué pasó: Colocaron un lienzo con la frase “No queremos un Chile paralizado, queremos un Chile que prospere”. Minutos después, otros estudiantes les quitaron una bandera chilena que portaban, en un acto que incluyó insultos y agresiones, según registros en redes sociales.
  • Reacción oficial del grupo: Solidaridad UC calificó los hechos como “insultos, agresiones e intimidación” y afirmó que seguirán defendiendo el diálogo y el respeto en el debate público.

Lo que dicen

Benjamín Barrios, coordinador político de Solidaridad UC, señaló que rechazan las movilizaciones porque “no logra las soluciones para la UC y el Chile de hoy, creemos mucho más en el diálogo y las propuestas”. Por su parte, el diputado de RN Diego Schalper respaldó a los estudiantes disidentes, mientras que la diputada Emilia Schneider condenó la represión en contra de los manifestantes que sí marchaban.

El vocero de la Confech, Diego Torres, denunció falta de diálogo con el Gobierno, afirmando que la Delegación Presidencial no respondió a tiempo la solicitud de recorrido para la marcha.

Entre líneas

El conflicto expone una fractura interna dentro del movimiento estudiantil: mientras la mayoría votó por la paralización, una minoría activa busca posicionar una agenda de “prosperidad” y diálogo por sobre la protesta. La agresión a los disidentes —el arrebato de la bandera— también pone en cuestión cómo se gestiona la diversidad de opiniones dentro de las movilizaciones, más allá del discurso oficial de tolerancia.