Por qué importa

El estudio refuerza que combinar etiquetado frontal, restricciones a la publicidad infantil y regulación de la venta en escuelas tiene un impacto medible. Países que han replicado medidas similares ahora cuentan con evidencia concreta para justificar o ajustar sus políticas.

El dato clave

Los investigadores, liderados por la Universidad Adolfo Ibáñez, compararon el peso de los niños antes y después de la entrada en vigor de la norma. Los resultados:

  • Niñas: la probabilidad de exceso de peso disminuyó hasta 2,85%.
  • Niños: la reducción fue de hasta 2,40%.
  • El efecto fue mayor en menores que estuvieron expuestos más tiempo a la normativa.

Cómo llegamos aquí

Chile implementó en 2016 una de las políticas alimentarias más completas del mundo. Incluye:

  • Sellos octagonales negros de advertencia en productos altos en calorías, azúcares, sodio y grasas saturadas.
  • Prohibición de vender esos productos en escuelas.
  • Límites a la promoción comercial dirigida a niños.

Hasta ahora no existía evidencia causal de que estas medidas redujeran el peso infantil. Este estudio cierra esa brecha.

Qué sigue

Los autores destacan que el trabajo puede servir de modelo para otros países que buscan combatir la obesidad infantil. La publicación en The Lancet —una de las revistas médicas más influyentes— podría acelerar la adopción de políticas similares o el fortalecimiento de las ya existentes.