Por qué importa
El euro digital daría a la Unión Europea una alternativa propia para pagos electrónicos. Según datos del BCE, Visa y Mastercard controlan casi todas las transacciones transfronterizas con tarjeta en la región.
La propuesta cobró fuerza ante las crecientes preocupaciones sobre la dependencia de infraestructura financiera extranjera. El proyecto busca que Europa no quede expuesta a cambios en políticas comerciales o sanciones externas.
Cómo funciona
- Existirá en dos versiones: online (con conexión a internet) y offline (sin conexión a la red).
- La modalidad offline es pionera: conecta directamente los dispositivos del pagador y receptor, sin infraestructura central que liquide la operación. No deja registro, ofreciendo privacidad similar al efectivo.
- Los consumidores usarán una billetera digital con un límite de gasto aún por definir. El BCE no podrá identificar directamente a los usuarios desde sus datos de pago.
- Bancos comerciales y proveedores de servicios de pago distribuirán el euro digital a los clientes. Recibirán compensación por su participación.
Lo que está en juego
Las negociaciones entre el Parlamento Europeo y los Estados miembros definirán el texto final. El punto más conflictivo es cómo estructurar esa compensación a entidades financieras y comerciantes.
El cronograma: el lanzamiento está previsto para 2029. La decisión final corresponde al BCE.
La discusión interna: el borrador inicial proponía lanzar solo la versión offline. La mayoría de la Eurocámara impulsó incluir también la modalidad online desde el principio.
La reacción inmediata
La presidenta de la comisión, Aurore Lalucq, calificó la votación como "un día histórico para Europa". El BCE emitió un comunicado respaldando el avance del reglamento.
El euro digital no reemplazará al efectivo ni a los métodos de pago existentes. Funcionará como una opción adicional en una economía cada vez más digital.