Por qué importa
La UE depende de proveedores extranjeros para servicios en la nube y chips especializados. Sin infraestructura propia, los desarrolladores europeos de IA deben alquilar servidores en otros continentes, lo que implica riesgos de seguridad, costos elevados y dependencia estratégica.
Las gigafactorías permitirán entrenar modelos de lenguaje avanzados que requieren procesar billones de datos. Estas instalaciones combinarán chips de última generación, software especializado, conectividad de alta velocidad y centros de datos energéticamente eficientes.
El dato clave
La financiación se organiza de la siguiente manera:
- 10.000 millones de euros provendrán de la UE y los estados miembros
- 20.000 millones de euros adicionales deben venir de inversores privados
- Cada proyecto puede recibir entre 500 millones y 1.000 millones de euros, según la modalidad
Los fabricantes AMD, Nvidia y Qualcomm ya firmaron cartas de intención para suministrar chips a los consorcios seleccionados. La Empresa Común Europea de Computación de Alto Rendimiento (EuroHPC JU) gestionará los fondos y coordinará las compras conjuntas de capacidad de cómputo.
El estado de las cosas
La Comisión amplió el alcance inicial del proyecto, que originalmente preveía cuatro o cinco gigafactorías, debido al alto interés de la industria. Un total de 76 consorcios expresaron su intención preliminar de presentar propuestas.
El proceso de selección se divide en dos fases consecutivas. Los proyectos pueden ubicarse en un solo país o distribuirse entre varios estados miembros. La convocatoria está abierta a consorcios integrados por empresas tecnológicas, proveedores de nube, entidades públicas e inversores.
Entre líneas
La iniciativa enfrenta críticas por los retrasos acumulados. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, anunció el plan en febrero de 2025, pero el proceso de licitación recién comienza ahora. Este ritmo lento contradice la urgencia que el propio bloque declara sobre la necesidad de alcanzar a Estados Unidos y China.
El objetivo de tener las instalaciones operativas para mediados de 2028 sigue siendo ambicioso. La construcción de centros de datos masivos y la instalación de los chips más avanzados disponibles requerirán coordinación entre múltiples actores públicos y privados.
A qué prestar atención
La evaluación de propuestas se realizará mediante un procedimiento competitivo. Los próximos meses determinarán qué consorcios avanzan y qué países albergarán finalmente las gigafactorías. España, que participa en EuroHPC JU, es uno de los 18 estados miembros que ya forman parte del programa.