Lo que dicen los chats
La conversación de WhatsApp entre Valenzuela y su primo, apodado “El Yiyo”, ocurrió el 22 de noviembre de 2022. Allí se lee:
- El primo pidió el domicilio de un hombre. Valenzuela respondió: “Voy a sacar la dirección que tiene en el Registro Civil”.
- El familiar contestó: “Le voy a partir el pechi a ese hueón”.
- Minutos después, el excarabinero envió una captura del Sistema de Información Operativa (SIO) con los datos.
La condena y sus efectos
El tribunal aplicó la Ley 21.459 sobre delitos informáticos. Consideró que Valenzuela excedió su autorización al usar sus credenciales para un fin ajeno al servicio.
- Pena: 541 días de presidio, sustituida por remisión condicional (cumplimiento en libertad).
- Suspensión para ejercer cargos públicos mientras dure la condena.
- La defensa argumentó que un usuario autorizado no comete acceso ilícito, pero el tribunal rechazó ese planteamiento.
Cómo llegó la investigación
El caso no comenzó por esta filtración. Dos mujeres —parejas paralelas del carabinero— lo denunciaron por cohecho y apropiación de dinero en procedimientos de drogas. Mientras Asuntos Internos investigaba esas acusaciones, Valenzuela entregó voluntariamente su teléfono. El análisis forense encontró el chat que derivó en la condena actual.
Los números que importan
- 541 días de presidio (aproximadamente 1 año y 6 meses).
- Ley aplicada: 21.459, sobre delitos informáticos.
- Sistema vulnerado: SIO (Sistema de Información Operativa) de Carabineros.
El panorama general
El uso indebido de bases de datos policiales no es un hecho aislado. La sentencia refuerza que acceder a información privada con credenciales oficiales para beneficio personal o de terceros constituye un delito, incluso si quien accede está autorizado para otras tareas. Queda pendiente si habrá auditorías internas para prevenir filtraciones similares.