El panorama general
Trump otorgó el indulto en diciembre pasado, asegurando que el juicio en Nueva York fue una "cacería de brujas" del gobierno de Biden. Hernández agradeció al mandatario estadounidense y calificó su condena como una injusticia.
El regreso ocurre en un momento de alta polarización en Honduras, con un Congreso de mayoría conservadora que destituyó al fiscal general hace cuatro meses. El actual presidente, Nasry Asfura, ganó las elecciones por escaso margen tras amenazas de Trump de cortar ayuda si no era elegido.
Los números que importan
- Condena original: 45 años de prisión en EE.UU., anulada por el indulto.
- Acusaciones locales: desvío de 2 millones de dólares de fondos públicos para su primera campaña.
- Bienes confiscados: 131 propiedades que Hernández busca recuperar judicialmente.
- Próxima audiencia: 3 de agosto en un tribunal hondureño por lavado de activos y fraude.
Las voces discordantes
Activistas y analistas señalan que la suspensión de una orden de arresto local en junio fue un primer paso para que Hernández evite la cárcel. Joaquín Mejía, abogado de derechos humanos, afirmó que "todo apunta a que el juicio será una farsa". Desde su entorno, el exmandatario advirtió que no bajará la cabeza y que incluso podría regresar a la política si ve que "un radicalismo" (en alusión al gobierno de izquierda anterior) amenaza con volver al poder.
Qué sigue
Hernández debe comparecer el 3 de agosto ante la justicia hondureña. Allí enfrentará cargos por los que aún no ha sido condenado. Su equipo legal buscará también recuperar los bienes incautados durante la extradición. El desenlace de este proceso definirá si en Honduras el Estado de derecho opera sin distinciones políticas.