El estado de las cosas
Funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Protección Civil y otros organismos recorren los siete estados afectados para evaluar daños estructurales. El comité de inspección, anunciado por el gobierno el 29 de junio, incluye instituciones públicas, universidades y colegios de ingeniería.
- Edificios marcados en rojo serán demolidos.
- Los de amarillo recibirán intervención estructural.
- Los de verde se consideran habitables.
Las familias temen que las máquinas lleguen antes de que los cuerpos sean rescatados.
Lo que dicen
Michell Gutiérrez declaró a EFE: “No tengo nada, pero la verdad es que no me importa eso. Solo quiero recuperar a mi papá y darle la sepultura y acabar con este sufrimiento”. Su testimonio refleja la angustia de quienes llevan casi dos semanas en vela junto a los escombros.
Iryuri Wisi busca a su hermana, su cuñado y dos sobrinos. Denunció que la ayuda gubernamental no llegó a su sector y que la policía militarizada no les ha prestado apoyo. “Que diga la presidenta Delcy Rodríguez en qué nos ha ayudado”, afirmó.
Los números que importan
- 3.535 fallecidos según el último balance oficial del 6 de julio.
- 30.200 desaparecidos según estimaciones no oficiales citadas por medios (Artículo 3).
- 12 días han pasado desde el doble sismo.
- Equipos de rescate de México y otros países aún trabajan en la zona, mientras los equipos chilenos ya regresaron.
La imagen completa
La exigencia de las familias de La Guaira pone en evidencia una segunda fase de la catástrofe: la transición del rescate a la recuperación de cuerpos y la reconstrucción. Sin un registro oficial de desaparecidos, las demoliciones amenazan con sepultar para siempre la posibilidad de identificar a las víctimas. Para quienes aún esperan, detener las máquinas es la única forma de mantener viva la despedida.