El trasfondo
Las autoridades identificaron que los sitios simulaban ser empresas de consultoría legítimas. Publicaban ofertas laborales en plataformas como LinkedIn, dirigidas a empleados actuales y antiguos del gobierno de EE.UU. que poseen o poseyeron autorizaciones de seguridad.
Los operadores usaban identidades falsas o robadas y fotografías generadas por IA para aparentar legitimidad. Ofrecían pagos en criptomonedas por informes vinculados al trabajo de los candidatos.
Entre líneas
La operación muestra un patrón de engaño sistemático:
- Los sitios anunciaban puestos como “analista de defensa” o “consultor internacional”.
- Contactaban a los candidatos y les pedían información confidencial.
- Usaban métodos de pago atípicos —criptomonedas y plataformas digitales— para dificultar el rastreo.
- El FBI recabó testimonios de personas que detectaron irregularidades en el proceso.
El subdirector de Contrainteligencia del FBI, Roman Rozhavsky, señaló que los servicios de inteligencia chinos recurren a IA, sitios de redes profesionales y plataformas de pago para apuntar a estadounidenses.
Lo que dicen
El Departamento de Justicia declaró que la incautación envía un mensaje claro: cualquier intento de explotar a ciudadanos con acceso a información sensible será expuesto.
La embajada china en Washington calificó la acusación de “calumnia maliciosa totalmente fabricada” y la rechazó.
Qué sigue
El FBI advirtió que podrían existir más sitios con fines similares y pidió colaboración ciudadana para identificar otros portales sospechosos. Recomendó extremar la precaución ante ofertas de ingresos rápidos a cambio de servicios de consultoría poco claros.