El panorama general

Reflect Orbital planea comenzar con un satélite de prueba en órbita baja (unos 625 kilómetros de altitud) que iluminará áreas de 5 a 6 kilómetros de diámetro durante breves períodos. La empresa aspira a tener 50.000 satélites espejo operativos para 2035.

  • Aplicaciones propuestas: generar electricidad en granjas solares durante la noche, iluminar zonas de desastre para rescates y apoyar trabajos de construcción remotos sin generadores diésel.
  • Tecnología: reflectores ultrafinos de mylar que producirían una iluminación entre 0,8 y 2,3 lux —mucho más brillante que la luz de luna llena (0,05 a 0,3 lux)—.

Entre líneas

El proyecto obtuvo más de 2.000 comentarios públicos durante la revisión de la FCC. Organizaciones como la American Astronomical Society, DarkSky International y la Royal Astronomical Society advirtieron que estos satélites:

  • Aumentarán la contaminación lumínica en los cielos nocturnos.
  • Dificultarán las observaciones de grandes telescopios, que ya sufren por los miles de satélites en órbita baja.
  • Podrían alterar los ciclos naturales de fauna nocturna y comprometer la seguridad aérea.

Reflect Orbital respondió que la luz reflejada se puede controlar con precisión, limitar en brillo y duración, y usar solo donde sea apropiado.

Qué sigue

Eärendil-1 debe lanzarse antes de que termine 2026. La empresa calificó la aprobación como "enormemente validadora" para sus planes y señal que refleja el liderazgo de EE.UU. en tecnología espacial innovadora. Si la prueba funciona, la compañía iniciará el despliegue de su constelación masiva hacia 2030.