Cómo llegamos aquí
El miércoles 1 de julio, el técnico inglés Thomas Tuchel advirtió que la altitud del Estadio Azteca (2.240 metros) era una desventaja para su equipo. Dos días después, la FIFA anunció que adelantaba el partido al mediodía por riesgo de tormentas, basándose en pronósticos que anticipaban lluvias intensas y posibles inundaciones en la zona del estadio.
Ese cambio no fue consultado con las federaciones. El entrenador mexicano Javier Aguirre dijo que se enteró en el momento y se mostró molesto. Inglaterra, en cambio, lo tomó con calma: Marcus Rashford declaró que "no importa realmente".
Lo que dicen
- Javier Aguirre (técnico de México): "Es una patada en el estómago (...) Nadie me consultó y estoy bastante encabronado".
- Marcus Rashford (delantero de Inglaterra): "Son ajustes menores (...) eso no cambia el resultado del juego".
La federación inglesa también presionó contra el cambio. Fuentes cercanas a la FIFA indicaron al Independent que "nunca se tomó la decisión" de reprogramar, pese a que medios mexicanos ya lo daban por hecho.
Lo que cambia
El partido se juega a las 18:00 hora local (20:00 en España, 01:00 del lunes en Reino Unido). El pronóstico del BBC señala 69% de probabilidad de lluvia al inicio y 70% a las 19:00, con amenaza de tormenta eléctrica. AccuWeather reduce el riesgo a 49% al arranque, pero lo ubica después de las 20:00.
En Reino Unido, los pubs recibieron permiso para abrir hasta las 5:00 del lunes. El primer ministro Keir Starmer lo celebró: "El fútbol vuelve a casa, pero nos aseguramos de que los aficionados no tengan que volver". Sin embargo, servicios de emergencia alertaron sobre el aumento de incidentes por alcohol y el calor.
La imagen completa
La FIFA evitó una crisis mayor al ceder, pero dejó expuesta su falta de coordinación con las selecciones anfitrionas. El clima sigue siendo un factor incierto: si las tormentas llegan, el partido podría interrumpirse, como ya ocurrió con el México-Ecuador en fase de grupos. Mientras tanto, ambos equipos se preparan para jugar bajo la hora original, con la altitud y la lluvia como adversarios adicionales.