El estado de las cosas
La FIFA emitió un comunicado donde insiste en que FFE no modifica la gobernanza del fútbol. La filial sería propiedad del organismo y controlaría patrocinios, derechos de transmisión y licencias.
- Presupuesto: cada federación recibiría 20 millones de dólares del programa Forward (2027-2030) más otros 20 millones voluntarios del programa Fast Forward, financiado con inversión externa.
- Votación: las 211 asociaciones miembros decidirán antes del 19 de septiembre. Se necesita mayoría simple (106 votos) para aprobar.
- Control: la FIFA mantendría la autoridad sobre calendarios, reglamentos y decisiones deportivas.
Entre líneas
El comunicado responsabiliza a "informaciones erróneas de los medios" por la reacción negativa. También lanza un mensaje directo a la UEFA: "ninguna entidad puede arrogarse la representación de las 211 asociaciones".
La postura de la FIFA evita ceder a las presiones europeas. Al afirmar que el proceso seguirá, Infantino busca fragmentar la oposición presentando el proyecto como una oportunidad económica para federaciones pequeñas.
Lo que dicen
La UEFA exige la retirada total del plan y califica la propuesta como una amenaza al espíritu del deporte. La Concacaf rechazó la filial y pidió que se utilicen las reservas financieras de la FIFA en lugar de privatizar activos.
La Confederación Asiática (AFC) expresó "gran preocupación y decepción" por no haber sido consultada antes del anuncio público.
Qué sigue
La FIFA continuará la consulta con las federaciones en las próximas semanas. Cada asociación recibirá información detallada antes de la votación del 19 de septiembre.
Si la propuesta es rechazada, la FIFA afirma que "las actividades comerciales permanecerían inalteradas". Si se aprueba, la UEFA ya anticipó que no participará en futuros Mundiales ni torneos organizados por el organismo mundial.