Por qué importa
La intervención directa de un jefe de Estado en una decisión disciplinaria de una federación deportiva internacional rompe la separación habitual entre política y fútbol. Esto ocurre mientras Estados Unidos es coanfitrión del torneo y Balogun es su máximo goleador con tres tantos.
- La FIFA justificó la medida con base en el artículo 27 del Código Disciplinario, que permite suspender la ejecución de una sanción por un período de prueba.
- Balogun queda bajo probation por un año: si comete una infracción de naturaleza y gravedad similares, deberá cumplir el partido de suspensión.
- La misma cláusula se usó antes con Cristiano Ronaldo, pero en eliminatorias, no durante un Mundial.
Entre líneas
El reglamento del Mundial establece que las expulsiones por roja directa no pueden ser apeladas por los equipos. La FIFA resolvió eludir esa limitación usando un artículo general del código disciplinario, lo que deja dudas sobre la consistencia de sus propias reglas.
El árbitro inicial no consideró falta la acción de Balogun sobre Tarik Muharemovic —pisar el tobillo del defensor bosnio— y solo tras revisión del VAR mostró la roja. El técnico estadounidense, Mauricio Pochettino, calificó la decisión original de "completamente injusta".
Lo que dicen
Pochettino celebró la revocación: "Quien confíe en la ética y la integridad debería celebrar esta decisión". Sin embargo, reconoció que la presión política no debería influir en el deporte: "No podemos mezclar eso".
El entrenador belga, Rudi García, calificó la resolución como "día de los inocentes anticipado". Pochettino dijo entender su postura.
Trump agradeció a la FIFA en su red social por "corregir una gran injusticia".
Qué sigue
Balogun está disponible para el partido contra Bélgica a las 20:00 hora local en Seattle. Estados Unidos busca llegar a cuartos de final por primera vez desde 2002. Pochettino advirtió que no garantiza la titularidad del delantero: "Quizás mañana decido ponerlo en el banco".