Lo que pasó
Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional opositora electa en 2015, se reunió con Rodríguez y con el encargado de negocios de EE.UU., John Barrett. El chavismo desconoció por años la legitimidad de ese legislativo, pero ahora aceptó sentarse a dialogar.
Ambas partes designaron una "mesa técnica y política paritaria". El comunicado oficial menciona una agenda con hitos y cronogramas concretos, aunque no detalló plazos.
Los puntos acordados
- Renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE).
- Designación de nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
- Apertura de una ruta hacia comicios electorales.
Por qué importa
Estados Unidos orquestó esta reunión en secreto durante meses. La jugada busca establecer un canal negociador distinto al liderazgo de Machado, que sigue siendo la figura opositora más visible pero enfrenta inhabilitación política. Figuera, en cambio, representa al último poder opositor que el chavismo reconoció como legítimo antes de desconocerlo.
Entre líneas
El chavismo aceptó tratar dos temas que históricamente ha controlado con mano firme: el CNE y el TSJ, ambos usados como herramientas contra la oposición. Que el gobierno de Nicolás Maduro permita una mesa paritaria para revisarlos sugiere concesiones posibles bajo presión estadounidense.
Figuera evitó responder si su gestión está coordinada con Machado. Al decir que trabaja "para todas las candidaturas", deja abierta la pregunta de si la oposición unificada respalda esta vía o si Washington está creando un nuevo liderazgo paralelo.
Lo que sigue
La mesa técnica deberá definir cronogramas concretos. Estados Unidos puso como prioridades la reconstrucción de instituciones democráticas y el fortalecimiento del CNE. Queda por ver si el chavismo cumplirá o usará el diálogo para ganar tiempo sin cambios sustanciales.