El panorama general

El nuevo gobierno busca desmantelar la influencia que Viktor Orbán aún mantiene en las instituciones. La Unión Europea había criticado repetidamente a Hungría por deterioro del Estado de derecho y corrupción durante el mandato de Orbán, que terminó con su derrota electoral en abril pasado.

Lo que dicen

Fidesz denuncia un acto sin precedentes

  • Calificó el allanamiento como “sin previo aviso” y con intención de incautar todo su sistema de comunicación.
  • Afirmó que no ocurría algo similar desde el fin del comunismo en 1990.
  • Acusó al gobierno de intentar destruir al partido por medios legales tras no poder hacerlo políticamente.

El primer ministro Magyar

  • Declaró que espera recibir más información de la Fiscalía.
  • Su gobierno ha prometido recuperar bienes públicos adquiridos ilegalmente y enjuiciar a responsables de corrupción.

El estado de las cosas

La investigación se centra en el presunto uso irregular de subvenciones culturales. Seis personas, entre actuales y exfuncionarios, han sido imputadas por distribuir fondos de manera opaca a artistas y organizaciones vinculadas a Fidesz. La fiscalía del condado de Bács-Kiskun lleva el caso y no ha dado más detalles para no perjudicar la investigación.

Lo que viene después

El allanamiento y la incautación de bases de datos pueden permitir a los fiscales acceder a comunicaciones y registros financieros del partido. Fidesz podría enfrentar más acciones legales, mientras el gobierno de Magyar consolida su giro hacia la transparencia y el alineamiento con la UE.