Fragata rusa dispara advertencias a yate británico en el Canal
Por qué importa
Este es el primer enfrentamiento directo entre un buque de guerra ruso y una embarcación civil británica en aguas internacionales cercanas al Reino Unido. La versión de los hechos es contradictoria:
- Rusia dice que el yate "se acercaba peligrosamente" y que, pese a bengalas y señales sonoras, no cambió rumbo hasta que dispararon a 150 metros de distancia.
- Los Kelvey niegan estar en curso de colisión. Jane afirma que giraron dos grados a babor para mostrar que habían visto al buque, y que los disparos sonaron "como un latigazo" un minuto después.
Ambos gobiernos coinciden en que los disparos no apuntaron al yate y que no hubo heridos ni daños.
La otra cara
Jane Kelvey calificó la versión rusa de "mentiras normales" y pidió no exagerar el incidente: "No queremos que estalle la Tercera Guerra Mundial por esto". La pareja, que continúa su viaje de dos meses hacia Francia, instó a otros navegantes a no dejar de cruzar el Canal.
El Ministerio de Defensa británico investiga lo ocurrido. La patrullera HMS Mersey, que vigilaba al buque ruso, brindó apoyo al yate tras los disparos.
En el largo plazo
El incidente subraya la fragilidad de las reglas de navegación en una zona de tránsito denso donde confluyen buques militares y civiles. No hay indicios de que Londres o Moscú busquen una escalada, pero la falta de canales de comunicación directa entre ambos países aumenta el riesgo de malentendidos en el futuro.