Lo que dice la investigación
La fiscalía investiga dos delitos:
- Injuria pública agravada: por comentarios que presuntamente atacan el origen, etnia, nacionalidad, raza o religión de Mbappé.
- Incitación al odio o a la violencia: por el tono de las publicaciones tras la derrota de Paraguay ante Francia en octavos de final del Mundial.
Las penas previstas alcanzan hasta un año de prisión y una multa de 45.000 euros (unos 51.000 dólares). La investigación se activó tras recibir la denuncia de la FFF a través de la unidad nacional francesa de lucha contra el odio en internet.
La respuesta de la senadora
Amarilla dijo este martes que no ha sido notificada formalmente de ningún procedimiento judicial. En una rueda de prensa cuestionó la competencia de Francia para impulsar un caso en su contra: "A la Federación Francesa le digo que contraten un abogado antes de hablar disparates".
El lunes por la noche, la senadora publicó una carta abierta en francés y español dirigida a Mbappé. En el escrito afirmó que su problema era con el jugador, no con Francia, y dijo arrepentirse de haberlo insultado: "Me di cuenta de que estaba repitiendo patrones que detesto".
El trasfondo
La investigación judicial suma una nueva capa al conflicto iniciado el sábado, cuando Francia eliminó a Paraguay con un penal de Mbappé. Tras el partido, Amarilla publicó mensajes donde se burló de los orígenes cameruneses del jugador, su educación y su apariencia física.
El lunes, Mbappé la calificó de "mujer despreciable e indigna de su cargo". Los gobiernos de Francia, Paraguay, la FIFA y la ONU condenaron los dichos.
Lo que viene después
La investigación francesa abre preguntas sobre la aplicabilidad de las leyes locales a una senadora extranjera con inmunidad parlamentaria en su país. Francia deberá determinar si puede procesar a Amarilla o si necesitará cooperación judicial internacional para avanzar. El caso también pone a prueba si las condenas políticas y diplomáticas se traducen en consecuencias legales concretas para funcionarios electos que emiten discursos de odio.