Lo que cambia
La versión anterior solo enviaba respuestas por mensajes de texto a través de una aplicación. Ahora, el dispositivo incluye:
- Un altavoz en la parte posterior que permite conversaciones habladas.
- Modelos actualizados de OpenAI para generar respuestas.
- Una personalidad y voz aleatorias asignadas a cada unidad, que el usuario no puede modificar.
El colgante mantiene su micrófono siempre encendido y está diseñado como un “compañero portátil” para conversaciones íntimas con inteligencia artificial.
El dato clave
El precio base subió de 129 a 249 dólares, casi el doble. Además, Friend ahora cobra una suscripción opcional de 10 dólares mensuales para que el dispositivo recuerde conversaciones de más de 30 días.
La empresa gastó 1,8 millones de los 2,5 millones que recaudó para comprar el dominio friend.com.
Entre líneas
El fundador, Avi Schiffmann (24 años), reconoció en una entrevista que la controversia inicial fue intencional. Tras las críticas a la primera campaña, Schiffmann dijo que “la realidad está sobrevalorada; todo es irónico ahora” y decidió profundizar en el enfoque que provoca rechazo.
La nueva versión no cambia la premisa básica: ofrecer apoyo emocional artificial. Expertos señalan que depender de una IA para ese fin puede ser riesgoso, aunque Schiffmann apuesta por duplicar la apuesta.
La reacción inmediata
Las primeras reseñas describen el dispositivo como “incómodo” y señalan que tener una conversación íntima con una IA suele resultar extraño. La compañía lanzó un nuevo anuncio publicitario donde dos personas hablan con su colgante sobre problemas personales.
No hay evidencia de que el producto haya mejorado su aceptación en el mercado. Con el precio duplicado y una suscripción mensual, las posibilidades de éxito parecen limitadas.