El estado de las cosas

La última encuesta de Ipsos, realizada el miércoles, muestra un empate técnico:

  • Roberto Sánchez: 43,8% de intención de voto.
  • Keiko Fujimori: 43,2%.
  • Voto blanco o nulo: 13%.
  • Indecisos: 6,6%.

La diferencia de 0,6 puntos está dentro del margen de error (2,5%). En votos válidos, Sánchez obtendría 50,3% y Fujimori 49,7%.

Por qué importa

La elección ocurre en un contexto de crisis de representación. En primera vuelta, Fujimori ganó con solo 17% de los votos y Sánchez con 12%, mientras 35 candidatos compitieron. El Congreso, la Presidencia y el Poder Judicial gozan de baja confianza.

Cada candidato presenta la elección como un punto de inflexión: Fujimori advierte sobre el "comunismo" y el camino de Venezuela o Cuba; Sánchez promete "acabar con la señora K" y denuncia la corrupción del fujimorismo.

Entre líneas

Más allá de las promesas, ninguna de las dos opciones genera entusiasmo masivo. La campaña ha tenido poca cartelería en Lima, y la propaganda es más intensa en regiones como Puno y Ayacucho, donde hay desconfianza hacia la capital. El debate del domingo pasado no movió las preferencias.

Ambos candidatos ajustaron su discurso en el último tramo: Sánchez presentó un plan de gobierno más centrista; Fujimori elevó promesas de gasto público.

Qué sigue

Más de 27,4 millones de peruanos están llamados a votar de 7:00 a 17:00 horas. El voto es obligatorio entre 18 y 70 años. La ONPE habilitó consulta web para local y mesa. Quien llegue después del cierre no podrá sufragar y recibirá una multa.

Lo que dicen

Los seguidores de cada bando replican los temores de sus candidatos. Una simpatizante de Fujimori dijo: "No podemos dejar que ganen con comunismo y terrorismo". Una partidaria de Sánchez respondió: "Yo viví la época de su padre, que fue corrupción total".

La elección podría definirse por márgenes tan estrechos como en las dos anteriores derrotas de Keiko Fujimori (40.000 votos de diferencia).