La reacción inmediata
Fujimori respondió a la prensa el 3 de agosto al regresar de una visita a Piura. Detalló los pasos del proceso:
- El pedido se evaluará con dos tipos de análisis: uno técnico-médico y otro humanitario.
- Antes debe establecerse la Comisión de Indultos y Gracias Presidenciales.
- Los miembros de esa comisión asumirán funciones y luego harán el análisis.
La mandataria evitó adelantar una decisión y subrayó que el trámite seguirá el procedimiento institucional. También envió sus condolencias a Karp por el fallecimiento de su madre.
Lo que está en juego
El pedido de indulto se enmarca en una situación judicial y personal compleja. Toledo purga dos condenas en el penal de Barbadillo: una de 20 años y seis meses por el caso Interoceánica Sur (sobornos de Odebrecht) y otra de 13 años y cuatro meses por lavado de activos en el caso Ecoteva.
Toledo y Karp no pudieron asistir al entierro de la suegra, Eva Fernenbug, debido a que ella reside en Israel con una orden de captura internacional. El expresidente ha dicho que no quiere “morir en la cárcel” y que continuaría su tratamiento en una clínica si recibe la gracia.
Qué sigue
La decisión final depende de que la Comisión de Indultos se conforme y evalúe el caso. Fujimori no fijó plazos. Mientras tanto, Toledo continúa en prisión y su abogado ha solicitado también al Poder Judicial la prisión domiciliaria por razones de salud.