Los números que importan

El proyecto modifica el programa en tres puntos clave:

  • Más cupos: sube de 50.000 a 80.000 el número de subsidios disponibles.
  • Viviendas más caras cubiertas: el tope de valor de las propiedades elegibles pasa de 4.000 a 6.000 UF.
  • Plazo fijo hasta 2028: extiende la vigencia hasta el 31 de mayo de 2028, reemplazando el plazo móvil anterior de 24 meses.

Adicionalmente, el subsidio reduce la tasa de interés del crédito hipotecario aproximadamente del 4% al 3%, lo que disminuye el dividendo mensual para las familias.

Por qué importa

El programa original, creado en 2025, registra alta demanda. Según datos del administrador del Fogaes al 24 de julio, se formalizaron 31.640 créditos (63,3% del cupo) y hay 8.441 solicitudes en trámite. Con los 18.360 cupos restantes, el beneficio se agotaría a inicios de septiembre.

A esto se suma un sobrestock de viviendas nuevas en el país: el Banco Central identificó más de 100 mil unidades sin vender, lo que afecta la inversión y el empleo en la construcción. La ampliación a 6.000 UF cubre el 88,1% de la oferta disponible, frente al 69% anterior.

Qué sigue

El proyecto ingresó con discusión inmediata y pasó a la Comisión de Hacienda del Congreso. El Ejecutivo espera una tramitación rápida.

La Cámara Chilena de la Construcción celebró la iniciativa y pidió a los parlamentarios aprobarla con celeridad. El Gobierno combina esta medida con la exención del IVA a viviendas nuevas (vigente por 12 meses), buscando reactivar el sector y facilitar el acceso a la vivienda para familias de clase media y jóvenes profesionales.