Gobierno aprueba el Estatuto Marco sanitario pese a huelgas
Por qué importa
El estatuto afecta a médicos, enfermeros y otro personal sanitario público en todo el país. Busca mejorar la estabilidad laboral y reducir jornadas, pero los profesionales que más protestan —los médicos— aseguran que la norma no resuelve sus condiciones específicas. La brecha entre el respaldo de los sindicatos mayoritarios y el rechazo de los gremios médicos marca una división profunda.
Los puntos clave
El anteproyecto introduce varios cambios respecto a la normativa vigente:
- Estabilidad en el empleo: Limita a tres años la duración máxima de los nombramientos interinos en plazas vacantes. Obliga a convocar procesos selectivos al menos cada dos años. Compensa con 20 días de retribuciones fijas por año trabajado en casos de abuso de temporalidad.
- Jornada laboral: Reduce la jornada máxima semanal de 48 a 45 horas. Las guardias pasan de 24 a 17 horas de trabajo efectivo como límite. Los descansos derivados de guardias no podrán generar deuda horaria.
- Descansos mínimos: 12 horas entre jornadas y 24 horas semanales de descanso obligatorio.
Las demandas rechazadas
Los sindicatos médicos, que han convocado huelgas en los últimos meses, exigen medidas que no aparecen en el texto aprobado:
- Que las guardias (horas de atención continuada) cuenten para las cotizaciones a la Seguridad Social.
- Que se reciba un plus por trabajo nocturno o días de descanso tras varias guardias consecutivas, similar a lo que ocurre con la Policía Nacional o el personal de prisiones.
- Creación de una categoría profesional A1 específica para médicos.
- Semana laboral máxima de 35 horas (turnos de mañana en días laborables) y que cualquier hora extra sea voluntaria y remunerada.
- Introducción de un plan de jubilación anticipada voluntaria, total o parcial.
- Prohibición del traslado forzoso (movilidad obligatoria).
Lo que dicen
El gobierno defiende la reforma y asegura que cuenta con el respaldo de los sindicatos mayoritarios del sector: SATSE-FSES, CC.OO., UGT y CSIF. La portavoz del gobierno, Elma Saíz (PSOE), presentó la medida, mientras que la ministra de Sanidad, Mónica García (Sumar), evitó comparecer.
Por el contrario, los sindicatos específicos de médicos —que agrupan a profesionales de distintos signos políticos— mantienen las protestas y califican el estatuto de insuficiente. Consideran que la norma no responde a las condiciones reales del trabajo médico, especialmente en turnos y guardias.
Qué sigue
El anteproyecto pasa ahora a un periodo de audiencia e información pública antes de ser enviado al Congreso de los Diputados. Allí enfrenta un camino difícil para su aprobación definitiva, dado el rechazo de una parte importante del personal sanitario y la falta de consenso entre los propios sindicatos. Se espera que las huelgas continúen mientras el texto avanza en sede parlamentaria.