Por qué importa
Google Earth es una herramienta clave para periodistas, investigadores y organismos humanitarios que verifican eventos en zonas de conflicto o desastres. Permitir la generación fácil de imágenes satelitales falsas podía:
- Dificultar la distinción entre lo real y lo generado por IA.
- Dar excusas a gobiernos o actores para negar pruebas visuales auténticas.
- Multiplicar la circulación de desinformación geográfica en redes sociales.
La decisión de lanzar y después retirar la función en menos de 24 horas refleja la presión entre innovación y control de daños.
Lo que no se dice
Google defendió inicialmente la herramienta señalando que cada imagen incluía una marca de agua digital (SynthID) y que se podía verificar su origen con otras aplicaciones de Gemini. Sin embargo, investigadores demostraron que el watermark no era infalible:
- Un video generado con la función engañó a detectores de IA como Hive.
- Las marcas de agua se pierden al grabar la pantalla, hacer capturas o reenviar el archivo.
- El sistema de verificación SynthID tiene un límite de consultas diarias (~10).
El investigador Henk van Ess afirmó que pudo crear imágenes sobre temas prohibidos sin que el filtro de contenido los bloqueara.
Qué sigue
Google dijo que retiró la función temporalmente para implementar “protecciones más sólidas”, pero no detalló cuáles serán ni cuándo la restaurará. La compañía también señaló que las imágenes generadas nunca aparecieron en la experiencia pública de Google Earth y que solo se compartieron como capturas de pantalla.
Mientras tanto, los investigadores recomiendan usar múltiples fuentes de satélite (como Sentinel-2 o Landsat) y verificar metadatos orbitales ante cualquier imagen sospechosa.