Hallan 77 esqueletos sin cabeza en Eslovaquia
El estado de las cosas
El yacimiento pertenece a la cultura de la cerámica lineal (LBK), uno de los primeros grupos agrícolas de Europa Central. Estuvo ocupado entre el 5250 y el 4950 a. C. y llegó a tener más de 300 viviendas en tres barrios.
- Los restos aparecieron en una zanja de 1,3 kilómetros junto al asentamiento.
- Se recuperaron al menos 78 individuos en diversas posturas y sin orden específico.
- El único cráneo presente pertenecía a un niño.
- Los análisis muestran manipulación intencionada de los cuerpos, no decapitaciones violentas.
Entre líneas
El profesor Martin Furholt, de la Universidad de Kiel, afirma que estos enterramientos formaban parte de prácticas sociales que estructuraban relaciones locales y suprarregionales. Los investigadores ven indicios limitados de conflicto o crisis, contrarios a la idea de una masacre.
La antropóloga Katharina Fuchs señala que las características apuntan a una extracción cuidadosa de los cráneos. El estudio, publicado en Proceedings of the Prehistoric Society, sugiere un ritual complejo más que violencia.
Lo que no se dice
Los cráneos extraídos son "arqueológicamente invisibles" para los científicos. No han aparecido fragmentos vinculables a los cuerpos hallados. Se desconoce si fueron usados en otros contextos rituales, enterrados en otro lugar o destruidos.
Qué sigue
Los arqueólogos continuarán analizando los esqueletos y buscando posibles fosas con cráneos en los alrededores del asentamiento. La falta de cabezas sigue siendo la principal incógnita para entender el propósito de esta práctica neolítica.