Lo que no se dice
Hassan afirmó que su gesto de cruzar los brazos —similar al protocolo oficial contra el racismo aprobado por la FIFA en 2024— fue un reclamo al árbitro por falta de imparcialidad. El entrenador recibió una tarjeta amarilla por esa acción.
Sobre el cruce con Messi, Hassan describió que el capitán argentino se acercó a preguntarle repetidamente “why?” y que luego se retiró llorando por la carga emocional del partido. El DT dijo que evitó responderle por respeto a la trayectoria del jugador.
Las voces discordantes
Jugadores egipcios como Mostafa Ziko reforzaron las críticas al arbitraje y calificaron el partido como un “amaño” a favor de Argentina. Días antes, Hassan había señalado que el resultado se vio influenciado por presiones externas al campo de juego.
El entrenador matizó su postura inicial al aclarar que el gesto no tenía intención racista, aunque mantuvo su cuestionamiento a las decisiones de Letexier. El partido sigue siendo objeto de controversia por las declaraciones de ambos bandos.