El panorama general
Los gobiernos intensifican medidas contra los deepfakes sexuales. En los últimos meses, autoridades estadounidenses incautaron sitios de alojamiento, y el Parlamento Europeo prepara una ley para prohibir estas aplicaciones antes de fin de año. Sin embargo, plataformas como Hugging Face siguen permitiendo el acceso sin filtros.
El dato clave
AI Forensics creó un "Spaces" señuelo en Hugging Face para rastrear el uso real. En una semana, recibió más de 1.000 solicitudes de imágenes. Los resultados:
- 73% de las peticiones fueron de naturaleza sexual.
- 83% buscaban desnudar a la persona en la foto subida.
- 95% de las víctimas eran mujeres.
- 6,7% de las solicitudes sexuales apuntaban a menores de edad.
Solo el 3% de los Spaces auditados tenía algún tipo de moderación de salida.
Lo que no se dice
Los investigadores no necesitaron engañar a los sistemas. Escribieron "misma pose, mismo rostro, pero sin camiseta" y siete modelos cumplieron sin objeciones. A diferencia de modelos como ChatGPT o Gemini, que bloquean ese tipo de indicaciones, Hugging Face delega la seguridad en los desarrolladores individuales, que rara vez la implementan.
Qué sigue
AI Forensics advierte que la plataforma sigue alojando herramientas que pueden generar imágenes sexualizadas de figuras públicas y políticos. La organización insta a Hugging Face a aplicar filtros a nivel de sistema, no solo políticas escritas. Mientras tanto, la presión regulatoria en Europa y Reino Unido podría forzar cambios en los próximos meses.