Los números que importan

  • Energía: los centros de datos de IA consumieron 448 teravatios hora (TWh) el año pasado, comparable al consumo total de Francia. Para 2030, se proyecta que lleguen a 945 TWh, casi el triple del uso anual de Pakistán, Bangladesh y Nigeria juntos (más de 650 millones de personas).
  • Agua: generar esa electricidad requirió unos 4,5 billones de litros de agua, suficientes para llenar 1,8 millones de piscinas olímpicas. El agua se usa para refrigerar servidores y para producir electricidad.
  • Tierra: la infraestructura actual ocupa 6.900 kilómetros cuadrados, cerca de 4,5 veces el tamaño del Gran Londres. Para 2030 serán 14.500 km², el doble del área metropolitana de Yakarta.
  • Residuos electrónicos: hacia 2030, la IA podría generar hasta 2,5 millones de toneladas de e-waste por año, equivalentes a 250 Torres Eiffel desechadas anualmente.

Entre líneas

El informe revela una desigualdad geográfica profunda. Estados Unidos y China albergan el 90% de la infraestructura especializada en IA, lo que deja a los países más pequeños sin control sobre el acceso, los precios o la gobernanza de los datos. Las comunidades que extraen los minerales esenciales o que gestionan los residuos electrónicos rara vez se benefician de la tecnología.

Lo que dicen

Kaveh Madani, director del UNU-INWEH y líder del estudio, afirmó en un comunicado: “Este informe no va contra la IA. Es un llamamiento a usarla de manera responsable y a abordar de forma proactiva sus impactos no deseados para lograr que sea sostenible y equitativa”. Agregó que el tiempo es limitado para asegurar que la revolución tecnológica se desarrolle dentro de los límites planetarios.

Qué sigue

Los investigadores proponen que las grandes empresas midan su huella de carbono, hídrica y terrestre de forma conjunta, en lugar de solo las emisiones de gases de efecto invernadero. También señalan un dato práctico: omitir saludos como “por favor” y “gracias” al interactuar con chatbots podría ahorrar suficiente energía como para abastecer a 760.000 residentes del África subsahariana durante un año.