Por qué importa

Los pirocumulonimbos son nubes de tormenta que se forman cuando un incendio es tan intenso que su columna de humo y calor asciende hasta 15 kilómetros de altitud. Al alcanzar la atmósfera más fría, el vapor de agua se condensa y la nube evoluciona en una tormenta que retroalimenta el fuego. Esto convierte al incendio en un sistema impredecible y difícil de controlar.

Las autoridades francesas calificaron el evento como “un cambio de dimensión” en la evolución del incendio. La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, dijo que se enfrentan a un fenómeno “increíble, inédito y desconocido” en el país.

El dato clave

El incendio comenzó el 22 de julio cerca de Saumos. Hasta el momento, ha quemado más de 420 kilómetros cuadrados, dañado o destruido 240 viviendas y forzado la evacuación de 220.000 personas.

Dos días después del inicio, el viernes pasado a las 18:20, el servicio de bomberos detectó la formación del primer pirocumulonimbo. La nube se debilitó durante la noche pero reapareció varias veces.

Entre líneas

Los pirocumulonimbos no se forman solo por el tamaño del fuego. Requieren condiciones atmosféricas específicas: aire muy caliente y seco cerca del suelo, y aire más frío y húmedo en altura. Cuando la columna de humo cargada de cenizas y vapor de agua sube, el agua se condensa alrededor de partículas de hollín y genera la nube.

Los expertos señalan que este tipo de tormentas generan:

  • Vientos erráticos y violentos que avivan las llamas en direcciones impredecibles.
  • Rayos que caen fuera del perímetro del incendio, creando nuevos focos.
  • Columnas de convección que succionan aire y lanzan brasas a gran distancia.

Lo que viene después

Los meteorólogos advierten que estos eventos serán más comunes en Europa a medida que los incendios forestales se vuelvan más grandes e intensos. En Portugal, también se registraron pirocumulonimbos por primera vez durante los incendios de 2017.

Francia enfrenta otra ola de calor esta semana, con temperaturas de hasta 40 °C, lo que podría complicar aún más el combate del incendio. Las autoridades estiman que el fuego podría arder durante semanas y tardar meses en extinguirse por completo.