El estado de las cosas

Diecisiete personas vivían en la vivienda, donde la familia fabricaba colchones y guardaba motos eléctricas. Siete lograron escapar; dos resultaron heridas.

Según sobrevivientes y medios locales, dos hombres en motocicleta esperaron a que los residentes entraran, rociaron combustible sobre una moto estacionada y prendieron fuego. Las llamas se propagaron rápido por los materiales inflamables.

Las víctimas fatales fueron:

  • Cinco menores (3, 6, 6, 8 y 15 años)
  • Cuatro adultos (29, 35, 42 y 72 años)
  • Un adulto adicional sin edad reportada

Lo que no se dice

La familia ya había recibido amenazas de extorsión, según reportes de prensa. El coronel John Lujan, jefe de la investigación, confirmó que se explora un "acto deliberado o un caso de extorsión".

Este tipo de ataques no es aislado en Lima. Pequeños comerciantes y transportistas denuncian con frecuencia presiones de grupos criminales que exigen pagos bajo amenaza de incendios o balaceras. La poca capacidad de respuesta policial y la impunidad alimentan el ciclo.

Qué sigue

La policía trabaja para determinar el punto de origen y las causas exactas. Nueve unidades de bomberos acudieron al lugar. Keiko Fujimori, quien asume la presidencia la próxima semana, visitó las ruinas y dijo que "lo primero es orden y seguridad".

Se espera que el gobierno entrante anuncie medidas contra la extorsión, pero organizaciones civiles advierten que sin reformas profundas en la investigación y la fiscalía, el patrón se repetirá.