El panorama general

Desde el 28 de marzo de 2026, esta refinería ha sido atacada al menos seis veces. El de esta semana es el segundo asalto masivo con drones contra territorio ruso después del 26 de junio, cuando Rusia reportó 660 drones derribados.

Además de la refinería, los drones causaron incendios en tres casas particulares y dañaron automóviles y ventanas en varios edificios. Ucrania también intentó golpear el centro logístico de Wildberries en la región de Tver, a menos de 200 km de Moscú.

Los números que importan

  • 605 drones derribados por Rusia según su Ministerio de Defensa, sobre 18 regiones, Crimea y los mares Negro y Azov.
  • 93 drones abatidos solo sobre la región de Yaroslavl, el mayor ataque contra esa zona industrial.
  • 4 heridos por metralla; dos mujeres y un hombre fueron hospitalizados.
  • Refinería Slavneft-YANOS: entre las cinco mayores de Rusia, procesa ~15 millones de toneladas de crudo anuales.

Entre líneas

Los ataques a refinerías no buscan solo daño físico, sino interrumpir el suministro de combustible para el ejército ruso y la economía doméstica. Que Ucrania ataque objetivos a 250 km de Moscú indica que las defensas aéreas rusas no logran detener todos los drones, y que Kiev prioriza golpes profundos sobre objetivos tácticos en el frente.

Qué sigue

Rusia ya anunció la creación de un servicio de defensa de retaguardia para proteger la infraestructura crítica. Es probable que los ataques con drones continúen incrementándose en frecuencia y alcance, mientras Ucrania busca mantener la presión sobre la logística y la industria energética rusas antes del invierno.