El estado de las cosas

El miércoles 24 de junio, los termómetros marcaron 29°C en La Rochelle, 27°C en París y 26°C en Dieppe, todo antes de las 5 de la mañana. Météo-France prevé máximas de entre 40 y 45°C en la mitad oeste del país, y advierte que podrían caer récords absolutos para cualquier mes del año.

  • 58 departamentos están en alerta roja y 31 en naranja.
  • Las mínimas nocturnas siguen subiendo, lo que impide la recuperación del organismo.

El dato clave

La temperatura media nacional alcanzó 29,8°C el martes 23 de junio, la más alta desde que comenzaron los registros en 1947. Ese récord supera los máximos de la mortal ola de calor de agosto de 2003, que duró 16 días y causó unas 80.000 muertes en toda Europa.

Lo que cambia

El calor extremo está afectando directamente a la infraestructura y la vida cotidiana:

  • Apagón masivo: 68.000 hogares en Finistère (noroeste) siguen sin electricidad tras una avería en un transformador en Ergué-Gabéric, cerca de Quimper. La prefectura confirmó que el incidente fue "accidental y vinculado a las altas temperaturas". Se escucharon dos explosiones y la zona fue evacuada. Se espera que el servicio se restablezca al final del miércoles.
  • Incendios activos: En Lot-et-Garonne, dos frentes de fuego están activos a pocos kilómetros el uno del otro. 180 bomberos, 80 vehículos y cinco aviones cisterna trabajan para contenerlos. Un camión de bomberos quedó destruido y un bombero resultó herido leve.
  • Cierres de monumentos: La Torre Eiffel y el Museo del Louvre cerraron sus puertas durante el día para proteger a los visitantes y al personal del calor extremo.

El panorama general

Esta ola de calor ya ha causado al menos 40 muertes por ahogamiento en Francia desde el jueves anterior, la mayoría de personas que buscaban alivio en ríos y lagos no vigilados. En toda Europa, 174 personas han muerto por causas relacionadas con el clima extremo desde mayo.

Europa se calienta al doble del ritmo global, según la Organización Meteorológica Mundial. Las infraestructuras eléctricas y los edificios, diseñados para climas más templados, muestran su fragilidad ante olas de calor que se vuelven más frecuentes e intensas. Météo-France advierte que las condiciones actuales "empeoran significativamente el riesgo de incendios forestales" respecto a los veranos habituales.