Los números que importan
- PCE general: 4,1% interanual (máximo en tres años) y 0,4% mensual.
- PCE subyacente (excluye energía y alimentos): 3,4% interanual (mayor desde octubre de 2023).
- Gasto real del consumidor: subió 0,3% mensual, tras estancarse en abril.
- PIB del primer trimestre: revisado al alza a 2,1% anualizado, superando el 1,6% estimado.
Por qué importa
El repunte del gasto, a pesar de la inflación alta, indica que los hogares estadounidenses siguen sosteniendo la economía. Sin embargo, los salarios no alcanzan a cubrir el alza de precios, lo que lleva a muchos a usar ahorros o crédito. La Fed, que en enero proyectaba dos recortes de tasas, ahora enfrenta expectativas de una subida.
Entre líneas
La gasolina fue el principal motor de la inflación en mayo, con un promedio nacional de casi 4,50 dólares por galón. Tras el acuerdo de paz con Irán, el precio bajó a 3,92 dólares, pero sigue un dólar por encima del nivel previo a la guerra. El desplome del petróleo sugiere que la inflación general ya tocó techo, pero los precios subyacentes (servicios, semiconductores, equipos informáticos) se mantienen rígidos.
Qué sigue
El alivio en los precios de la gasolina podría reducir la inflación general en junio. No obstante, economistas como Mark Vitner señalan que la inflación subyacente ronda el 3%, lejos del objetivo del 2% de la Fed. La próxima reunión del banco central es en septiembre: un 47,5% de los analistas espera una subida de 25 puntos base, y un 13,1% proyecta 50 puntos. La decisión dependerá de los próximos datos de empleo y de la evolución del gasto.