Por qué importa
La inflación lleva tres meses estabilizada en un nivel elevado, pero la estructura del encarecimiento cambió: ahora pesa más la energía que los alimentos.
- La electricidad subió un 6% interanual en junio, tras haber caído un 5,5% en abril y un 4,3% en mayo.
- El gas natural también se encareció por la vuelta del IVA al 21%.
- En cambio, los combustibles para vehículos bajaron gracias a la tregua de Oriente Próximo, que no duró más de unos días.
- La inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos) cedió una décima, hasta el 2,9%.
El dato clave
El rebote del precio de la electricidad coincidió con el segundo junio más cálido registrado, lo que elevó el uso de aire acondicionado y ventiladores. El Gobierno eliminó desde el 1 de junio las bonificaciones al IVA de la luz y el gas que había mantenido desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo.
Lo que dicen
El ministro de Hacienda, Arcadi España, defendió en redes sociales que los datos confirman la eficacia de las medidas del Gobierno. Destacó que la inflación se mantiene estable y que los alimentos moderaron su subida al 1,9%. La vicepresidenta primera y ministra de Economía, Carlos Cuerpo, añadió que el plan de respuesta gubernamental está funcionando.
En el largo plazo
La estabilidad de la inflación en el 3,2% no permite anticipar una pronta relajación de la política monetaria del BCE. El fin de los descuentos fiscales en la energía ya se refleja en los precios de junio, y el dato de julio mostrará si el efecto se consolida o si la caída de los combustibles —que ya no se mantiene tras el colapso de la tregua— compensa el alza de la electricidad.