Inglaterra registra el junio más caluroso de su historia
El estado de las cosas
Los datos del Met Office revelan varios hitos:
- La temperatura media en Inglaterra fue de 17,1°C, superando los 16,9°C de junio de 2025.
- El récord provisional de temperatura más alta para junio se registró el viernes pasado en Norfolk, con 37,7°C.
- Hubo tres días consecutivos que superaron el récord anterior de 35,6°C, establecido en Southampton en junio de 1976.
- Se registraron "noches tropicales" frecuentes, con temperaturas que no bajaron de 20°C. La mínima promedio en Reino Unido estuvo más de 2°C por encima de lo normal; en Inglaterra, 2,6°C.
Cinco de los primeros seis meses de 2026 tuvieron temperaturas medias al menos 1°C por encima del promedio. Solo enero estuvo por debajo.
Por qué importa
La ola de calor afectó el transporte, las escuelas y los hospitales británicos. La infraestructura del país no está diseñada para veranos tan cálidos. El aumento en la demanda de ventiladores y aires acondicionados —poco comunes en los hogares del Reino Unido— evidencia la falta de adaptación.
Además, la combinación de altas temperaturas y humedad genera riesgos graves para la salud por estrés térmico. Una nueva alerta amarilla por calor ya está vigente para el sur de Inglaterra y parte de los Midlands durante el fin de semana.
Entre líneas
El grupo World Weather Attribution afirmó que el cambio climático es "inequívocamente" responsable de la intensidad de esta ola de calor. Según sus análisis, temperaturas como las de junio habrían sido "virtualmente imposibles" hace 50 años.
El dato no aparece en los titulares, pero la frecuencia de estos eventos está superando las proyecciones anteriores. Lo que antes era un récord excepcional cada varias décadas ahora ocurre con intervalos mucho más cortos.
Qué sigue
El Met Office ya emitió una nueva alerta amarilla por calor para el próximo fin de semana. Esto indica que las condiciones de calor extremo no son un episodio puntual, sino parte de un patrón estacional que podría repetirse.
Los expertos instan al gobierno británico a adaptar sus infraestructuras de transporte, energía y salud pública para hacer frente a veranos más largos y calurosos. La pregunta abierta es si las medidas llegarán antes del próximo récord.