El panorama general
El gobierno interino busca el levantamiento de sanciones internacionales, mientras la oposición exige reformas al Consejo Nacional Electoral y al Tribunal Supremo antes de convocar comicios. Ambas partes tienen objetivos opuestos, pero comparten la presión de Washington, que promueve el diálogo como paso obligado para una transición.
- El chavismo negocia desde una posición más débil que en intentos anteriores, tras la captura de Maduro y el control militar estadounidense sobre sectores clave.
- La oposición se presenta dividida: el grupo liderado por Dinorah Figuera cuenta con el aval de EE.UU., pero carece del respaldo explícito de Machado y su base de seguidores.
Las partes en la mesa
Delegación gubernamental: encabezada por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de Delcy Rodríguez. Tiene experiencia en negociaciones previas con Washington.
Delegación opositora: liderada por Dinorah Figuera, quien regresó del exilio en junio tras invitación del Departamento de Estado. Representa al parlamento electo en 2015, que EE.UU. reconoce como el último legítimo. La acompañan exdiputados como Jorge Millán, Marco Aurelio Quiñones y Juan Miguel Matheus.
La ausencia de Machado
María Corina Machado, Nobel de la Paz 2025 y figura más popular de la oposición, no fue invitada a participar. Reside en Panamá desde finales de 2025. Aunque dijo que no obstaculizará el proceso, su exclusión genera tensiones entre sus seguidores: el martes unos 300 simpatizantes marcharon en Caracas pidiendo “elecciones ya”.
Fuentes consultadas indican que Washington considera que el regreso de Machado no es oportuno en esta etapa. La propia Figuera reconoció diferencias con ella, aunque luego matizó que Machado sigue siendo relevante.
Lo que está en juego
La credibilidad de EE.UU. como garante del proceso y la posibilidad de que este diálogo no repita el ciclo de fracasos anteriores. La oposición venezolana (incluyendo Machado) denuncia fraude en las presidenciales de julio de 2024 y proclama ganador a Edmundo González, candidato apadrinado por Machado.
Si las conversaciones avanzan, podrían definir un cronograma electoral. Si fracasan, reforzarán la narrativa de Machado de que solo una negociación con representantes legítimos puede funcionar.